Mira… la cantidad de gente alrededor simulando no estar
pendiente, pero te digo que se hallan en todas partes, y no están ausentes.
Macanudo criptograma, me enredó su extraordinaria elegancia
la garganta, y en mi lengua se desvanece
la palabra que floreció incluso helada, que cortada por mi espada…quedó
sublimemente ajada.
Maldita sea tu guerra fría, tu espionaje barato, tus pezones
erizados…
Bendita sea tu pureza ingenua, tu lengua, tu boca, tu sal,
tu espasmo luego del orgasmo, y la suavidad del despojo que dejas, cuando ya no
estás.
Te advierto, no me provoques… Emociones municiones tengo por
doquier, y si te mueves…Disparo en tu diapasón consonante.
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