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lunes, 18 de febrero de 2013

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Por más que digan que la noche se creó para dormir, o incluso renacer...
que lo usemos para morir en nuestros labios, eso es vivir,
eso es callar al sueño,  eso es bendecir la noche maldiciéndola cuando de dormir se trata.

lunes, 11 de febrero de 2013

Pareciera


Pareciera que encontré el ala de un ángel entre medio de unas ruinas, desordenado fui intentando ordenar los esquemas, maldiciendo los versos que toqué debajo de sus plumas.
La noche tenía el sabor de la derrota del mal, dulce y melancólica como las profundidades del mar, sequé de sus ojos las lágrimas internas, besé sus labios como queriendo subsanar tanta herida abierta, como intentando comprender el amor de las putas hacia los soldados en medio de la guerra, como queriendo saber el enigma de sus ojos perdidos. 


jueves, 24 de enero de 2013

Cuando llueve en la ciudad...

Será que cuando llueve en la ciudad, tu recuerdo viene repentinamente como la muerte, como la primavera,, quizás como la intrépida humedad de tu ausencia,
mientras tanto caminando, me reflejo en el asfalto mojado, como si me viera tan mojado como el mismo cielo, tan opaco y nítido a la vez... como la ciudad, o como tu recuerdo.


lunes, 21 de enero de 2013

Apostaría...


Encendí un cigarrillo, el sol muestra su último suspiro, pareciera que te espero como si vendrías... la tarde se hace noche lentamente, la noche tiene el perfume de tu ausencia, y tu ausencia la suavidad de un puñal.
Apostaría a la incertidumbre con lo que quieras... pero perdería el tiempo que me sobra...y es por eso que te pienso, es por eso que te amo...y es por eso que te olvido.

miércoles, 16 de enero de 2013

"No te puedo prometer más que una mirada sincera, es que no tengo más que eso..., no te puedo prometer quererte sin que me quieras, ni siquiera odiarte por fría que sea la espera...
Solo te puedo prometer alguna palabra que en tu oído merezca la pena...morir lentamente, como muere la eternidad, la tarde...como muere cualquiera"


martes, 15 de enero de 2013

Te odié lentamente...


Te odié lentamente, como si en el fondo te amara… Recorrí el contorno de tus ojos, con mis dedos, como si algo superfluo buscara… y en tus pestañas sentí una bandada de pájaros sin alma, mientras me mirabas. No supuse que algo dirías, y fui yo quien se quedó ciego y sin palabras. Te odié lentamente, y todavía no sé si en el fondo te amaba…
Lamenté que una brisa del sur te hiciera aparecer fugazmente en un minúsculo espacio de mi pensamiento cóncavo... Beodo por la ausencia misma, ausencia que nace de una soledad inexorable y tardía, como lluvia de verano, como quien busca en un segundo algo parecido a la eternidad... No supe que hacer, y encendí un cigarrillo.
Besamos suavemente el lado oscuro de nuestra propia soledad, tocamos el fondo sin saber que habría algo más, allí...justo al fondo.
Nos odiamos lentamente, como si no supiéramos diferenciar las pasiones, mordimos nuestra propia sombra, y en algún recoveco distante de nuestra piel rozándose... sentimos algo parecido a la libertad...