Pues ya no importa nada, que venga el diablo a escupirme en la cara…
Dadas las circunstancias, repartidas ya las cartas y sin ninguna bajo la manga, solo tengo vagas razones para olvidarte alguna próxima madrugada…
Es que el aire huele como tus labios… trémulos y beodos.
Pues ya no importa nada, ya te has ido, ya has callado sin callar tu mirada, ya has besado mi sombra en tu colchón como si nada, y has deseado mi alma en cada espacio que te sobra, como si fuese solo una simple idea equivocada.
Por que la sombra de mi ausencia, pesa más que la soledad misma… dando vueltas a tu alrededor… como ángel maldito que no encuentra más a Dios.
Suspicacia excesiva, me afana tu mirada el brillo de mis ojos, me invierte los colores…
No me digas nada, pues ya lo sé todo, pues ya no me importa absolutamente nada.
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