Te convido este deseo de esperanzas desalineadas, algún beso húmedo bajo esta lluvia que me empapa;
Te convido el sabor del desaliento en una tarde tan común que con su rutina empalaga…
Te convido estas manos y sus ansias, de estrecharse en tu piel y susurrarte al oído “viva la patria”, viva mi mano en tu piel porque se siente como si el mundo girara de repente al revés.
Te convido la razón que te piensa y no te olvida, la razón por la cual te arranque de un soplo la duda y toda herida.
Te convido esta sensación de estar entre la pared y la espada, entre la moral y los enredos.
Y aunque solo se trate de agarrar al toro por las astas,
Te convido estas ganas de anochecer en tu mano y tu mirada.
Te convido el sabor del desaliento en una tarde tan común que con su rutina empalaga…
Te convido estas manos y sus ansias, de estrecharse en tu piel y susurrarte al oído “viva la patria”, viva mi mano en tu piel porque se siente como si el mundo girara de repente al revés.
Te convido la razón que te piensa y no te olvida, la razón por la cual te arranque de un soplo la duda y toda herida.
Te convido esta sensación de estar entre la pared y la espada, entre la moral y los enredos.
Y aunque solo se trate de agarrar al toro por las astas,
Te convido estas ganas de anochecer en tu mano y tu mirada.
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