Cúrame este insomnio, despista este frío, maldice la sombra de mis ojos y luego verás limpio tu reflejo, suplica lo que quieras y amanecerás sin ropa, como único testigo el sol que entra por la ventana.
Cúrame este insomnio, y desviste mi orgullo,
Sacúdeme el demonio que dejó tu olvido,
Por favor, cerrá la puerta,
Alivia estas ganas, de enredar al destino con tu aroma.
Convénceme que la espera no será eterna, y que el alba con tu ausencia no es más que un tormento.
Cúrame este insomnio, y verás en mis ojos ya dormidos, lo que callan cuando despiertos se estremecen.
Cúrame este insomnio, y verás en mis ojos ya cerrados, lo que callan cuando abiertos.
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